Cuando he hablado con gente que está poco familiarizada con mi profesión o con gente joven interesada en estudiar diseño, tal vez la pregunta más común que me han hecho es: cuál es la diferencia entre Diseño Industrial y Diseño Gráfico (o Diseño de Comunicación Visual). Para responder a esta pregunta suelo utilizar como ejemplo una botella, para explicar de manera simple y práctica que la etiqueta es Diseño Gráfico y la botella es Diseño Industrial.

El Diseño Gráfico, como su nombre lo indica, está enfocado al diseño de elementos gráficos en dos dimensiones (2D) como: afiches, etiquetas, logotipos, avisos publicitarios, revistas, diagramación, etc. Mientras que el Diseño Industrial se dedica al diseño de producto, es decir, al diseño en tres dimensiones (3D), diseñar objetos que tienen medidas de: largo x ancho x alto, como podrían serlo envases, muebles, máquinas, empaques, electrodomésticos, etc.

Es así como el Diseño en general está presente en casi todos los ámbitos de nuestras vidas, esto hace que sea un mundo muy amplio y que existan varias especialidades (o vertientes) dentro del mundo del Diseño y que éstas generalmente se encuentren estrechamente relacionadas entre sí y se complementen o se apoyen unas en otras. Por esto, en una oficina o equipo de diseño es normal encontrar varias especialidades del diseño y sus respectivos profesionales trabajando en equipo cada uno aportando desde su perspectiva de diseño, ya sea: gráfico, industrial, multimedia, de información, modas… y muchos otros más.

Es entonces el Diseño tan amplio y está tan ligado a la creatividad que sus límites los pone la imaginación; incluso se puede aplicar en la cocina, como en mí caso, que estudié Diseño Industrial, después Cocina Profesional y ahora me dedico a fusionar ambos mundos. Con esto quiero hacer énfasis en que el diseño es una disciplina donde intervienen aspectos como la creatividad, la sensibilidad, la estética, la forma, el color, la teoría del diseño, pero sobre todo debe intervenir una verdadera pasión! Son muchas las personas que se inclinan a estudiar diseño “atraídos” por todo este concepto lúdico y por estudiar una carrera “diferente” inmersa en un mundo lleno de creatividad. Pero hay que tener precaución de no caer en ello por moda o por simple novedad, sino por el contrario se debe estar bien informado del plan de estudios, tener una convicción clara y objetiva, imaginar un futuro como profesional y en el fondo sentir esa atracción (que no es tan fácil de expresar), que es la pasión por esta profesión, una pasión que enamora.

Sin embargo, algunas personas entran con expectativas erróneas y desertan cuando se dan cuenta que es una carrera tan profesional y seria como cualquier otra, que definitivamente no es fácil a pesar de ser una profesión “chévere”. Porque son muchos los que estudian diseño y pocos los que nos graduamos!

Lina Giraldo

Diseñadora Industrial

Cocinera Profesional